La salud no es solo la ausencia de enfermedad; para las mujeres de Cundinamarca, es la base de su libertad y el pilar que sostiene a sus familias. Sin embargo, los indicadores actuales nos muestran que enfrentamos una encrucijada demográfica y social que requiere nuestra atención inmediata. Como parte de la plataforma «Fuerza que CUIDA la VIDA», analizamos la realidad técnica de nuestro departamento para proponer soluciones que nazcan desde el cuidado y la justicia social.
Cundinamarca está experimentando una transformación profunda. El índice de envejecimiento (la relación entre mayores de 60 años y menores de 15) ha pasado de 38 en 2019 a 43 en 2024. Esto significa que nuestra población mayor crece rápidamente mientras la base joven se reduce.
Para las mujeres, esta cifra tiene un impacto diferenciado. Se estima que el 16,2% de la población femenina del departamento tiene 60 años o más. Al vivir más años que los hombres, las mujeres cundinamarquesas enfrentan un riesgo mayor de llegar a la vejez con dependencia funcional si no priorizamos hoy el mantenimiento físico y la salud preventiva.
Cundinamarca está experimentando una transformación profunda. El índice de envejecimiento (la relación entre mayores de 60 años y menores de 15) ha pasado de 38 en 2019 a 43 en 2024. Esto significa que nuestra población mayor crece rápidamente mientras la base joven se reduce.
Para las mujeres, esta cifra tiene un impacto diferenciado. Se estima que el 16,2% de la población femenina del departamento tiene 60 años o más. Al vivir más años que los hombres, las mujeres cundinamarquesas enfrentan un riesgo mayor de llegar a la vejez con dependencia funcional si no priorizamos hoy el mantenimiento físico y la salud preventiva.
Los datos de salud pública revelan una brecha de género preocupante en materia nutricional. Mientras que la obesidad afecta al 14,4% de los hombres, en las mujeres cundinamarquesas la cifra asciende al 22,4%.
Esta prevalencia está ligada directamente a los bajos niveles de actividad física. En un contexto donde el 51,1% de los adultos del país tiene sobrepeso u obesidad, las mujeres enfrentan barreras adicionales de tiempo y acceso a espacios seguros para el deporte. Quedarnos quietas hoy no es solo un tema estético; es hipotecar nuestra autonomía de mañana. Sin movimiento, el riesgo de padecer enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión aumenta exponencialmente en la adultez y la vejez.
La salud de la mujer en Cundinamarca también depende del entorno. En la ruralidad dispersa de nuestros 116 municipios, las brechas son críticas:
Desde la Cámara de Representantes, mi compromiso como enfermera y líder es transformar estas cifras en acciones concretas:
Despierta, tenemos que movernos. Cuidar el cuerpo de la mujer hoy es garantizar que mañana, en cada rincón de Cundinamarca, seamos dueñas de nuestros propios pasos.
Estudio Nacional del Agua 2022 | Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales – IDEAM.