El departamento de Cundinamarca, como eje central del desarrollo andino y motor económico de Colombia, atraviesa un periodo de redefinición de sus estructuras de mando, donde el liderazgo político femenino ha dejado de ser una participación periférica para convertirse en un pilar de la gobernanza tecnocrática y representativa. En el marco del cuatrienio 2024-2027, la presencia de mujeres en los niveles ejecutivo, legislativo y municipal no responde únicamente a la obligatoriedad de los marcos normativos de paridad, sino a una sofisticación de los perfiles profesionales que están asumiendo carteras estratégicas.
La participación política de la mujer en Cundinamarca ha evolucionado desde el cumplimiento de la Ley de Cuotas (Ley 581 de 2000) hacia una ocupación efectiva de espacios de poder real, donde la toma de decisiones presupuestales y técnicas es liderada por mujeres con formación académica avanzada y experiencia probada en el sector público. Este cambio de paradigma se evidencia en la composición de la Asamblea Departamental que cuenta con con 4 diputadas que representan las principales corrientes políticas del país, desde el conservatismo institucional hasta el progresismo alternativo.
El departamento de Cundinamarca, como eje central del desarrollo andino y motor económico de Colombia, atraviesa un periodo de redefinición de sus estructuras de mando, donde el liderazgo político femenino ha dejado de ser una participación periférica para convertirse en un pilar de la gobernanza tecnocrática y representativa. En el marco del cuatrienio 2024-2027, la presencia de mujeres en los niveles ejecutivo, legislativo y municipal no responde únicamente a la obligatoriedad de los marcos normativos de paridad, sino a una sofisticación de los perfiles profesionales que están asumiendo carteras estratégicas.
La participación política de la mujer en Cundinamarca ha evolucionado desde el cumplimiento de la Ley de Cuotas (Ley 581 de 2000) hacia una ocupación efectiva de espacios de poder real, donde la toma de decisiones presupuestales y técnicas es liderada por mujeres con formación académica avanzada y experiencia probada en el sector público. Este cambio de paradigma se evidencia en la composición de la Asamblea Departamental que cuenta con con 4 diputadas que representan las principales corrientes políticas del país, desde el conservatismo institucional hasta el progresismo alternativo.
Representando al Partido Conservador Colombiano, Constanza Ramos Campos se ha consolidado como una de las figuras con mayor permanencia y peso político en la Asamblea. Su trayectoria incluye haber ocupado la primera vicepresidencia de la corporación y liderar debates fundamentales sobre el presupuesto general de rentas y recursos de capital del departamento. Ramos Campos enfoca su agenda legislativa en la educación superior, habiendo sido proponente y ponente de la creación del Fondo de Educación Superior de Cundinamarca, una herramienta que permite a jóvenes de municipios rurales acceder a programas de pregrado.
Representando al Partido Conservador Colombiano, Constanza Ramos Campos se ha consolidado como una de las figuras con mayor permanencia y peso político en la Asamblea. Su trayectoria incluye haber ocupado la primera vicepresidencia de la corporación y liderar debates fundamentales sobre el presupuesto general de rentas y recursos de capital del departamento. Ramos Campos enfoca su agenda legislativa en la educación superior, habiendo sido proponente y ponente de la creación del Fondo de Educación Superior de Cundinamarca, una herramienta que permite a jóvenes de municipios rurales acceder a programas de pregrado.
Ivonnet Tapia Gómez, elegida por el Pacto Histórico, representa el cambio en la dinámica electoral de los municipios de la Sabana de Bogotá y las zonas de mayor crecimiento poblacional. Su elección con más de 72,000 votos (como parte de su lista de coalición) es un hito para las fuerzas alternativas en un departamento históricamente dominado por partidos tradicionales. Tapia Gómez proviene de una formación de liderazgo local en el municipio de Mosquera, donde se desempeñó como concejal, destacándose por su férreo control político a proyectos de urbanización y su defensa de los derechos de las personas con discapacidad.
En la Asamblea, ocupa actualmente la segunda vicepresidencia y ha enfocado su labor en la vigilancia de los megaproyectos ambientales y la participación ciudadana en las audiencias públicas ante la ANLA. Su perfil es el de una diputada activa en territorio, que busca conectar las demandas de los movimientos sociales con la institucionalidad departamental.
Ivonnet Tapia Gómez, elegida por el Pacto Histórico, representa el cambio en la dinámica electoral de los municipios de la Sabana de Bogotá y las zonas de mayor crecimiento poblacional. Su elección con más de 72,000 votos (como parte de su lista de coalición) es un hito para las fuerzas alternativas en un departamento históricamente dominado por partidos tradicionales. Tapia Gómez proviene de una formación de liderazgo local en el municipio de Mosquera, donde se desempeñó como concejal, destacándose por su férreo control político a proyectos de urbanización y su defensa de los derechos de las personas con discapacidad.
En la Asamblea, ocupa actualmente la segunda vicepresidencia y ha enfocado su labor en la vigilancia de los megaproyectos ambientales y la participación ciudadana en las audiencias públicas ante la ANLA. Su perfil es el de una diputada activa en territorio, que busca conectar las demandas de los movimientos sociales con la institucionalidad departamental.
Elica Milena Almansa Varela, de la coalición Partido de la U – MIRA, aporta una visión técnica de alto nivel tras haber sido Secretaria de Hábitat y Vivienda del departamento. Como diputada y actual primera vicepresidenta, su agenda está centrada en el ordenamiento territorial y la formalización de la vivienda, temas críticos dada la presión inmobiliaria sobre los suelos rurales de Cundinamarca. Su liderazgo es una transición del ejecutivo al legislativo que fortalece la calidad técnica de las ordenanzas aprobadas.
Por su parte, Maria Angélica Gómez López, del Partido Alianza Verde, representa la agenda de sostenibilidad y administración pública eficiente. Formada en la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP) y con estudios en la Universidad de Cundinamarca y la Sabana, Gómez López enfoca su gestión en los Planes de Desarrollo Agropecuario (PDEA) y la protección de las cuencas hídricas. Su enfoque técnico-administrativo le permite realizar un control político basado en datos y en el seguimiento riguroso a los indicadores de gestión ambiental del departamento.Así, Cundinamarca se proyecta como un escenario de liderazgo político femenino en Colombia, donde las líderes actuales, están trazando una ruta donde la competencia técnica y el compromiso social son los sellos distintivos de la mujer en la política del siglo XXI.
Elica Milena Almansa Varela, de la coalición Partido de la U – MIRA, aporta una visión técnica de alto nivel tras haber sido Secretaria de Hábitat y Vivienda del departamento. Como diputada y actual primera vicepresidenta, su agenda está centrada en el ordenamiento territorial y la formalización de la vivienda, temas críticos dada la presión inmobiliaria sobre los suelos rurales de Cundinamarca. Su liderazgo es una transición del ejecutivo al legislativo que fortalece la calidad técnica de las ordenanzas aprobadas.
Por su parte, Maria Angélica Gómez López, del Partido Alianza Verde, representa la agenda de sostenibilidad y administración pública eficiente. Formada en la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP) y con estudios en la Universidad de Cundinamarca y la Sabana, Gómez López enfoca su gestión en los Planes de Desarrollo Agropecuario (PDEA) y la protección de las cuencas hídricas. Su enfoque técnico-administrativo le permite realizar un control político basado en datos y en el seguimiento riguroso a los indicadores de gestión ambiental del departamento.Así, Cundinamarca se proyecta como un escenario de liderazgo político femenino en Colombia, donde las líderes actuales, están trazando una ruta donde la competencia técnica y el compromiso social son los sellos distintivos de la mujer en la política del siglo XXI.